
Uno de los días que pasamos en Amsterdam, lo dedicamos a ir a visitar algunos pueblos muy cercanos, lo hicimos con BuendiaTours. El precio era muy bueno 10 euros, y nos entraban todos los transportes, durante todo el día. Sale desde la estación central de Amsterdam y son de color rojo, el numero es el 315.
Con ellos vistamos los pueblos de Marken y Voledam, y como teníamos el billete para el día la misma guía nos dejo en el bus para continuar hasta Edam y Hoorn.
La verdad es que nos gusto mucho, salimos desde la estación central de Amsterdam, en el bus regular, siempre acompañado por la guía y nos dirigimos hacía Marken.
Marken.-
Es un pueblo pequeño al que se accede por una carretera que lo une al continente, hay muchos canales y muchos puentes. Las casas están construidas en madera la mayoría y muchas se encuentran sobre pilares, tipo palafitos, para evitar las inundaciones.
Visitamos una fabrica de zuecos que se hacen de forma artesanal, muy curioso ver el proceso . Callejeando un poco llegamos hasta el puerto, con sus casas de madera en altura, y los faros que señalizan las entradas, desde alli parte un barco turistico que nos llevo hacía Voledam, como nosotros fuimos en invierno, no habia demasiada gente, había niebla, lo que daba a la pequeña travesia un caracter misterioso.
Voledam.-

La llegada a Voledam es muy bonita, las casa son también de madera en su mayoría, es un pueblo de pescadores y de turistas.
La calle principal esta llena de restaurantes y de puestos para degustar comida típica, como el arenque ahumado.
Luego dimos una vuelta por el pueblo, y visitamos una fabrica de quesos, donde te explican todo el proceso de producción y puedes comprar y degustar.
Ojo!! Compramos mermeladas que maridaban perfectamente con el queso, en la tienda nos dijeron que podríamos pasarlas sin problemas al ser un producto turístico, pero no es cierto, nos lo requisaron a todas en el aeropuerto.
Edam.-
Desde allí nos fuimos en bus ya por nuestra cuenta hacia Edam, otro de los pueblos que nos gustaba visitar.
Lo malo es que aunque era pronto, casi las seis de la tarde, ya estaba todo cerrado y solo pudimos pasear por el pueblo y hacernos una idea.
Es como los anteriores, pequeño, apacible y de madera en su mayoria. No habia casi vida, y eso que teniamos luz todavía. De este pueblo es famoso el queso de Edam, que se fabrica en toda la región.
A la salida del pueblo hay una pequeña estación de bus, y alli pone las líneas para poder coger el bus.
Y desde allí, nos fuimos hacia Hoorn, alli ya llegamos practicamente de noche, y eso que era pronto por la tarde, sobre las siete.
No pudimos mas que callejear, aún así mereció la pena, porque las casas son de nuevo, bajitas y como de ensueño, y según parece el puerto es precioso pero nosotros no vimos mucho. Allí acabo nuestro viaje.
Desde allí nos volvimos otra vez en bus hasta Ámsterdam.





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